Qué te van a pedir para un crédito hipotecario (y en qué orden)
La hipoteca no se cae por falta de ingresos tanto como por papeles a medias. Esta es la lista real y el orden en que conviene atacarla.
1. El enganche, y los gastos que nadie suma
Lo normal es del 10% al 20% del valor de la vivienda. Pero además del enganche hay **gastos de escrituración, avalúo, notario e impuestos** que suelen andar entre el 4% y el 8% del valor y que se pagan aparte.
El error más común es juntar exactamente el enganche y quedarse sin nada para esos gastos. Presupuéstalos desde el primer día.
2. Tu Buró, antes de que lo vea el banco
Pide tu reporte gratis una vez al año y revísalo tú primero. Los rechazos por Buró casi siempre vienen de deudas chicas olvidadas o de errores que se pueden aclarar — pero eso toma semanas, y hay que empezarlo antes de solicitar, no después del rechazo.
3. Comprobar ingresos, según cómo trabajes
Si eres asalariado: recibos de nómina y estados de cuenta. Si eres independiente o tienes negocio: estados de cuenta y declaraciones, y aquí es donde más se atora la gente. Lo que el banco quiere ver es **estabilidad**, no un buen mes.
Regla general: la mensualidad no debe pasar del 30% al 35% de tu ingreso comprobable. Con eso puedes estimar tú mismo a cuánto te alcanza antes de enamorarte de una casa.
4. Avalúo, contrato y firma
El avalúo lo hace un valuador autorizado por el banco, y si sale por debajo del precio de venta, el crédito se ajusta a lo que dijo el avalúo — la diferencia la pones tú. Es un riesgo real que conviene tener presente antes de apartar.
Y lo más importante de todo el proceso: **compara el CAT, no la mensualidad**. Dos créditos con la misma mensualidad pueden costar cientos de miles de diferencia a 20 años.
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